jueves, febrero 23, 2017

¬¬CERVERA DEL RIO ALHAMA – El mercado de los viernes

Pinturas congeladas

MERCADILLO

Los viernes de cada semana en Cervera del Río Alhama es mercado o según habla cerverana mercadillo el diminutivo illo es muy usado, siempre que no hay un evento excepcional que lo altere y se cambie por otro día de la semana; normalmente procuro dar una vuelta por él, rápida, ya que me canso, mi esposa acostumbra a pasarse un poco más de rato siguiendo los puestos de lo que sea, mirando precios y ahorro; me limito en decirle, para los dos, no mires tanto el céntimo de euro, sino, darle el guste a tu cuerpo; cuando termines te espero sentado en el Saxo, bar de la carretera(es familiar) tomando un bocata de jamón untado el pan con tomate, bueno y, un sin faltar rioja entre mis dedos y mi boca, a mis años me ayudan a soportar un poco los males de espíritu que también me invaden en momentos incomprensibles de mi manera de ver el mundo, que ni siquiera los más expertos en temas cerebrales lo llegan a comprender, porque ellos, sabiendo, están a la misma altura que nosotros.
El mercadillo es uno de tantos que existen en nuestro territorio nacional, pero resulta que este pequeño mercadillo en proporción es el nuestro, el de Cervera del Río Alhama que cada viernes nos proporciona a mujeres y hombres una satisfacción de salir de nuestros hogares y poder encontrarnos con el amigo olvidado por días, recordando al que falta, seguramente es un momento de expansión para todos; todos, que somos cumplidores de años y nos da gusto ver al vecino de más arriba que se encuentra con todas sus facultades y poderle dar nuestra enhorabuena de lo bien que está. 

VIS A VIS 
        
La ley es para todos igual ¡joder! y lo repiten personas con bufetes de alto ego con reminiscencias derechistas. Bonita frase escuchada por diferentes portavoces de jueces y, sobre todos por algún fiscal más bien no actuando de fiscal sino de abogado defensor, de vergüenza, abogados e incluso políticos de cada uno de los partidos que tenemos en el Estado Español, eso sí, cuando a ellos no les cuadra en el momento que sale torcido el veredicto, la ley ya no es tal ley y, como saben mucho de malas artes todos estos señores de leyes entreveradas, lo recurren y se alarga, se alargan…nn.. nnn, la cosa hasta que al final agua de borrajas, nada de nada. -Presquibir-(Perder un derecho, una obligación o una responsabilidad su valor o efectividad por haber transcurrido el tiempo señalado para ello por la ley)- en fin, (Ave Cesar; Ave María, sin pecado fue concebida; te perdono...) del dicho al hecho, hay un gran trecho; con el tiempo los ciudadanos ya nos olvidamos de que iba la cosa y, a otra cosa mariposa. Son cuentos de fábulas, eso sí, de cuentos increíbles para el ciudadano de pie de calle, para los corpóreos estudiosos a dedo, a estos ya les va bien.

Hoy día 17 de Febrero de 2017, por la TVs españolas de críticas políticas a salido en la pantalla contestando muy “cortésmente” a los periodistas de diferentes emisoras, el abogado de la Infanta de Borbón de etc…, Miquel Roca; su frase preferida en todo momento ha sido: “porque a su juicio demuestra que todos somos iguales ante la ley” añadiendo: “La infanta está satisfecha por su absolución pero disgustada por su marido” aparte dice estar levitando, ¡anda ya! los que levitamos somos los ciudadanos que estamos abobados, entre unos y otros de lo malversado oculto entre sombras pe-partidistas, esto, lo defraudado ya no vuelve a las Arcas del Estado y, esto de la Ley es para todos igual, no se lo creen nadie, ni siquiera ellos los políticos y jurisprudencia incluida. No me gustaría ver condenado a nadie por malversación corrupta en temas de estado y menos a ciudadanos españoles, si no es pedir mucho, me gustaría ver a todas los seres que fuéramos leales a nuestros principios de honradez, lo que pasa es que no estoy seguro que en nuestras escuelas esto, esto de la honradez, sea una asignación de principios. 
Las leyes hay que cumplirlas según El Presidente Ra,ra,rajoy, de acuerdo, pero las leyes tienen que cumplirse, en estos casos, desde arriba abajo y ser justas y proporcionadas y no tendrían que ser tan cabalísticas; sólo entendibles para abogados enmarañados vendidos en hacerlo más difícil. Solamente con leer la novela –Los Miserables de Víctor Hugo, que por robar un pan se pasa toda la vida en la cárcel, tal vez, para muestra un botón, seguramente no sirva después de 155 años de estos hechos, la ley para el ciudadano de a pie, a pesar de la democracia, está siendo incomprensible y no aclarada y sólo aplicable con todo rigor al que menos defensas tiene. Por muchas milongas expertos me cuenten por estas TVs.
Lo que me lleva en ascuas por ser vital en nuestro hacer de cada día fisiológicas de pareja de alto y bajo copete; en este caso es si el marido de la infanta va a la cárcel, ¡cosa rara! comentado en otro artículo de mi blog él: VIS A VIS mensual o semanal, será en la cárcel o en un hotelito con espejos… No me hago a la idea En-Palma-dos en su suite de Alcalá "Enares" bailando el cha-cha…cha antes del amor infantesco y con luces de colores…. Es un poco de humor por no llorar; de pena en tantos casos de corrupción.  Siguen saliendo algunos “Perry Mason” en la palestra condenando a otros partidos por llevar a los tribunales casos de corrupción, no será que son continuación de corruptos, esperemos...,  aún faltan los ocultos o invisibles. Que son los principales. Esto es lo que entiende: Box populi.

P.D

La justicia es igual para todos. ¡Qué os zurzan! Lo acepto…, no me queda más remedio. En mi persona de años cumplidos, sois mentirosos, no de mentiras piadosas, no…,no…,no, sólo por conservar vuestro mendrugo de pan untado con mantequilla. De vergüenza. Siento una indignación profunda que hace que mi cuerpo se revele con toda esta clase política que un día pensaba que era honesta y me doy cuenta que es una m.....,  


PARA NADA

Tanto tiempo viviendo, para nada.
Tanto tiempo luchando, para nada.
Tanto tiempo soñando…
Y al final, siempre para nada.
Yo también quiero ser nada:
sin vida, sin lucha, sin sueños…
Sencillamente “nada”. 

            Mª Isabel Jiménez Garraleta